Prueba con estos: sexo gayromanceestafadores

nota de la película: Yo soy la felicidad de este mundo

Yo soy la felicidad de este mundo
(Yo Soy la Felicidad en la Tierra)
Dirigida por Julián Hernández
México, 2014

Soy un gran admirador de la obra del director Julián Hernández Mil nubes de paz cercan el cielo, amor, jamás acabarás de ser amor (2003); El cielo dividido (2006); y especialmente su obra magna mitopoética y erótica, Rabioso sol, rabioso cielo (2009).

Como quizá indiquen sus títulos, Hernández puede ser pretencioso y obsesivo, pero pocos directores modernos tienen un sentido tan agudo de la belleza de los cuerpos humanos moviéndose por el espacio o han sido capaces de expresar la fuerza y la atracción -la danza- del deseo humano, más a menudo homoerótico pero no exclusivamente, expresado a través de la fluida coreografía que se promulga entre su cámara y sus actores. Así que me interesa todo lo que hace.

Por desgracia, a pesar de la aparente naturalidad de elegir a un bailarín de danza contemporánea como personaje (Octavio, interpretado por el guapísimo Alan Ramírez) y a un cineasta como personaje (Emiliano, interpretado por Hugo Catalán), Soy felicidad en la Tierra fue la primera película de Hernández que me aburrió por momentos. En lugar de que las escenas fluyeran con naturalidad, tuve la sensación de estar viendo una sucesión de cortometrajes apenas conectados, a veces con los mismos personajes, pero no colocados en una secuencia narrativa significativa, ni retratando una progresión interesante.

Algunas escenas, en particular el trío bisexual extendido y fuera de lugar que tiene lugar... en algún sitio... se supone que son eróticas, (y arriesgadas, supongo... hay algo de asfixia autoerótica) pero sus pretensiones de baile moderno y las pollas blandas drenaron la escena de cualquier sangre real para mí.

Yo soy la felicidad de este mundo (2014).453.jpg

Sin embargo, me gustó una escena anterior en la que dos mujeres seducen a Octavio para distraerle de su tristeza por las putadas de Emiliano con un chapero, sobre todo porque era un momento del personaje, pero también porque la compenetración parecía real. También me gustaron algunos de los detalles visuales de esta escena: las huellas de un beso húmedo plantado en la espalda desnuda de Octavio, los destellos de su irresistible sonrisa, la separación de sus arrugados labios rosados.

Yo soy la felicidad de este mundo (2014).275.jpg

Como trabaja con su director de fotografía habitual, Alejandro Cantú, aunque aquí notablemente en color en lugar del blanco y negro de todas las películas que he mencionado antes, hay los esperados momentos de gran belleza formal, incluso en escenas que no me gustaron especialmente. La que más me gustó es una actuación en solitario de Octavio, en la que parece flotar, arremolinándose en el espacio negro, la cámara le rodea en diferentes ángulos, con primeros planos que se centran en su musculatura ululante y su columna vertebral trémula.

Yo soy la felicidad de este mundo (2014).698.jpg

Por otra parte, una escena final entre la pareja distanciada, Octavio y Emiliano, mientras uno persigue al otro entre columnas de hormigón, me recordó a las películas anteriores de Hernández, en las que las emociones coreografiadas de los actores parecían un enfoque fresco. Ahora parece que Hernández se repite a sí mismo, pero lo que es peor, el romance se queda en nada. Pero quizá me desanime más de lo que creo por la relativa riqueza y el cuidado sentido de la moda que se exhiben aquí, en comparación con los chicos más rudos y sus entornos de la mayoría de las otras películas de Hernández. En esas películas, los chicos no se afeitan el vello púbico, su ropa no es nueva y no llevan maquillaje, por muy bonitos que sean sus labios.

Todos son más de mi tipo.

4 1 votar
Calificación del puesto
Suscríbase a
Notificar a
invitado
0 Comentarios
Retroalimentación en línea
Ver todos los comentarios
0
¿Qué opina?x

¿Quieres más películas gay?

Cerrar

¡Hay una REBAJA! ¡REBAJAS! ¡REBAJAS!

ES